Un administrador que avala personalmente el préstamo hipotecario de su propia empresa queda protegido por la Ley de Crédito Inmobiliario, aunque no sea consumidor. Pero si falta la información precontractual exigida, el problema es del aval, no de la hipoteca: la DGSJFP aclara que la garantía real de la sociedad puede inscribirse igualmente.
Leer Más »
Domínguez Lobato Abogados Bufete de abogados en Jerez de la Frontera, Sanlúcar de Barrameda y Madrid